sábado, 5 de septiembre de 2009

EL RELOJ DE SOL AZIMUTAL.

EL RELOJ DE SOL AZIMUTAL.

El reloj de Sol trabajado anteriormente fue el de Cuadrante Declinante, en esta entrega nos ocuparemos del reloj de Sol Azimutal.

En el reloj de Sol Azimutal o Acimutal, el gnomon no está paralelo al eje del mundo como en los relojes que se basan en el cuadrante ecuatorial, sino que está colocado verticalmente, perpendicular al suelo y las horas vienen definidas por la proyección de la sombra del mismo de acuerdo a la altura del Sol en la bóveda celeste y por el ángulo medido en el horizonte o ángulo azimut, en definitiva por la posición del Sol en el firmamento con referencia al plano horizontal.

En principio, pareciera que podemos hacer un reloj de Sol simplemente colocando una vara vertical y trazando sobre el suelo la graduación de las horas repartidas uniformemente alrededor de esta vara vertical. Nada más alejado de la realidad, pues al realizar este diseño tan sencillo nos daremos cuenta rápidamente que el reloj no nos indica la hora correcta, y lo que es peor, la sombra proyectada sobre el suelo no es igual en longitud ni en ángulo aunque la midamos a la misma hora de mes en mes.

A diferencia del Reloj de Sol Ecuatorial, en el Acimutal la hora no viene determinada por el ángulo que forma la sombra con respecto a la línea meridional, sino que queda determinada por dos variables: la longitud de la sombra y el ángulo que forma esta con respecto al plano meridional.

Para entender un poco lo que ocurre con la sombra proyectada, debemos observar el comportamiento del Sol, en cuanto a su desplazamiento por el firmamento a lo largo del día y del año.

Aunque podemos dividir el día en 24 horas y que el Sol aparentemente se mueve cumpliendo ese horario, notamos que en las diferentes estaciones anuales la posición del sol no es fija con respecto a los objetos de referencia que tenemos en nuestro horizonte y que va cambiando paulatinamente. La causa de este fenómeno se debe a dos razones:
Primero, por que el eje de rotación de la tierra está inclinado con respecto su plano orbital y segundo, por la ubicación del observador en el globo terráqueo, es decir por la latitud del lugar.

Al estar inclinado el eje de rotación de la tierra con respecto a su órbita, el Sol cambiará de altura a lo largo del año, y en las latitudes boreales alcanza su máxima altura sobre el horizonte en el solsticio de verano, y la altura mínima en el solsticio de invierno, que es nuestro caso acá en Venezuela. Durante los equinoccios el Sol se mueve a lo largo del ecuador celeste.


La figura anterior representa el cielo para dos observadores distintos, uno ubicado en el ecuador y el otro por encima de la línea ecuatorial. Cada observador verá el firmamento ligeramente distinto debido a su posición geográfica.

Para el observador que se encuentra en el ecuador, el Sol alcanza el cenit en los mediodías de los equinoccios y su sombra estaría justamente a sus pies, mientras que en los mediodías de los solsticios el Sol estará inclinado con respecto a la vertical en un ángulo igual a la inclinación de la tierra con respecto a su órbita, que es aproximadamente 23,5º. En este caso, la sombra del observador tendrá una longitud y la misma estaría proyectada en la dirección de uno de los polos según sea el solsticio de invierno o el de verano.

Para el observador ubicado en otra latitud, durante los equinoccios el Sol no se encuentra en el cenit si no a cierta distancia del mismo en un ángulo igual a su latitud geográfica la cual depende del lugar donde se encuentre el observador.

Si le prestamos atención a las trayectorias del Sol mostradas en la figura anterior, podemos deducir que para las latitudes que estén por encima del ecuador y particularmente en aquellos lugares que están más allá de los trópicos (Cáncer y Capricornio) el arco descrito por el Sol durante el solsticio de verano es mayor que el descrito durante el solsticio de invierno y esta es la razón del porqué en verano los días son más largos que en invierno mientras que en los equinoccios, los días y las noches son iguales. Lo mismo ocurre para los observadores que están por debajo de la línea ecuatorial, sólo que acá, el día más largo se presenta durante el solsticio de invierno.

El sistema empleado por convención para dar la posición de un astro en el firmamento es el denominado “coordenadas celestes” cuyos puntos de referencia son la ascensión recta y su declinación.

La ascensión recta es el equivalente al sistema de meridianos empleados geográficamente con respecto a un punto de referencia, que para el caso del sistema de coordenadas celestes es el punto vernal (Inicio del equinoccio de primavera).

La declinación, es el equivalente a la latitud geográfica, tomándose como referencia el ecuador celeste que es la proyección del ecuador terrestre en el firmamento.

Para el desarrollo de nuestro reloj acimutal sólo nos interesa la declinación del Sol a lo largo de los meses. Su ascensión recta no la tomamos en cuenta, sino el ángulo horario medido desde el meridiano que pasa por el zenit del observador.

Para calcular nuestro reloj acimutal, nos tenemos que basar en el sistema de coordenadas horizontales, en el cual la posición de un cuerpo celeste queda definida por su azimut (ángulo azimut es el medido sobre el horizonte tomando como “cero” de referencia el meridiano del lugar viendo normalmente al polo Sur) y la altura del mismo sobre el horizonte. Con estos datos podemos establecer la longitud de la sombra de nuestro gnomon con su ángulo de proyección en el plano horizontal y de esta manera trazar nuestro cuadrante acimutal.


Si tenemos la posición de un astro “A” en la bóveda celeste (figura anterior), y trazamos unas líneas que unan al astro “A” con el zenit “Z” del observador y con el polo elevado “P”, obtenemos el triángulo esférico “AZPA”, el cual mantiene fijo el lado “PZ” que se encuentra sobre el meridiano del lugar, mientras que el lado “PA” se halla sobre el círculo horario del astro y que gira alrededor del polo “P”, lo que produce que la altura y el azimut del astro varíe en el tiempo.

Este triángulo “AZPA” se le denomina “triángulo de posición” y por medio de la trigonometría esférica podemos deducir unos elementos dados otros, resolviendo así todos los problemas que se plantean en navegación astronómica y también los problemas de proyección para realizar nuestro reloj acimutal.

De la figura podemos plantear que el lado “PZ” es la distancia cenital del polo y es el complemento de la latitud “l”: PZ = 90º - l.
El lado fijo por conveniencia “PA” es la distancia polar del astro y es el complemento de su declinación “d”: PA = 90º - d.
El lado “ZA” es la distancia cenital del astro, complemento de la altura “a”: ZA = 90º - a.

El ángulo horario del Sol es igual al tiempo transcurrido después de pasar por el meridiano del lugar y que es precisamente la hora solar local que se empieza a contar desde ese momento. Los grados horarios son negativos contados del meridiano hacia el Este y positivos del meridiano al Oeste. No obstante, podemos determinar con anterioridad, que para las horas equidistantes antes del mediodía y después del mediodía, la altura del sol será la misma.

Resumiendo, la altura “a” del Sol la podemos determinar resolviendo:

Sen a = sen l x sen d + cos l x cos d x cos H.

Donde “H” es el ángulo horario medido desde el meridiano, este ángulo será de 15º por cada hora y de 7º para las medias horas.

Determinada la altura “a” del Sol en función de su ángulo horario podemos calcular su azimut (Z), que es el otro dato que necesitamos para poder trazar nuestro cuadrante acimutal.

Cos Z = (Sen l x Sen a – Sen d) ÷ (Cos l x Cos a).

Para la resolución de estas ecuaciones necesitamos conocer la declinación “d” del Sol a lo largo de los meses del año. Esta información es fácil de conseguir en la Web. No obstante la tabla que utilicé para el desarrollo de este reloj es la siguiente.


Para obtener los valores requeridos a lo largo del día solar para realizar nuestro trazado, podemos facilitar nuestros cálculos apoyándonos en una hoja de cálculo.
Finalizado los cálculos, tendremos la posición del Sol en nuestro cielo hora por hora y mes por mes, lo que nos permitirá conocer la longitud y la dirección de la sombra proyectada.


El azimut determinado por está fórmula no nos indica si el mismo es negativo o positivo (otra fórmula si lo determina según el ángulo horario), es decir si el ángulo del azimut está antes o después del meridiano. Lo que si nos determinará esta fórmula es cuando el Sol está al Norte o cuando está al Sur. Este punto que es muy importante para saber hacia donde se dirige la sombra de nuestro gnomon lo determinamos con plena exactitud para el caso del ángulo cero “0º”, el cual corresponde al mediodía. Para este ángulo horario, el azimut puede tomar el valor de cero grados “0º” o el de 180º. Si el valor calculado es 0º, nuestro Sol está al Sur y si el cálculo indica 180º, el Sol estará al Norte. El ángulo acimutal se toma desde el meridiano del lugar contado a partir del polo Sur.

Este punto es importante para poder realizar el trazado de manera correcta y orientar adecuadamente nuestro reloj con respecto al norte geográfico, de la misma manera que teníamos que orientar los otros relojes solares expuestos en los artículos anteriores.

Para determinar la longitud de la sombra de acuerdo a la altura del Sol en el firmamento basta con resolver una simple ecuación trigonométrica.


De la figura anterior podemos deducir la longitud de la sobra que produce el gnomon.

Tangente (a) = ALTURA GNOMON/LONGITUD SOMBRA

De la ecuación conocemos el ángulo de la altura del Sol (a) y la altura del gnomon, con estos datos podemos calcular la longitud de la sombra. Con el ángulo azimut calculado podemos trazar sobre nuestro cuadrante las líneas acimutales que nos indicaran la hora y el mes.

Para el trazado de las líneas sobre nuestro cuadrante acimutal, podemos hacerlo “a la antigua” con regla y escuadra, o, como en mi caso aprovechando la tecnología e imprimiendo sobre papel con escala 1:1 el cuadrante previamente elaborado con un programa de diseño.

Nuestra referencia será el lugar donde queda la proyección de la punta de nuestro gnomon sobre el plano horizontal partiendo del lugar donde el mismo estará empotrado. Para cada hora colocaremos un punto cuya ubicación está definida por el azimut y la longitud de la sombra en la dirección que le corresponda (Norte o Sur) según el acimut sea 0º o 180º. Estos puntos los uniremos con una línea continua quedando dibujada una parábola que es el recorrido que hace la punta de la sombra en el suelo a medida que pasan las horas. Trazadas las parábolas correspondiente a los meses, unimos los puntos correspondientes a las horas, de esta manera quedan trazadas sobre el cuadrante una serie de líneas rectas que tienden a converger.


El gnomon para mi reloj es de 100 mm de altura con forma piramidal y la plantilla para construirlo lo muestra la figura.


Las fotografías siguientes muestran la plantilla del cuadrante acimutal, recortando el exceso de papel del cuadrante para poder colocarlo sobre el cartón de 2 mm de espesor que sería el sustrato del mismo.



Momento en que estamos colocando sobre el cartón la plantilla impresa del cuadrante azimutal.


Cuadrante pegado al cartón base.


Recortando el exceso de cartón.


Cuadrante acimutal listo.


Plantillas del gnomon pegadas al cartón de 2 mm de espesor.


Cortando el gnomon.



Armando gnomon.



Colocando el gnomon sobre el cuadrante.



Hora Solar Local 9:00 AM.


Obsérvese que la hora solar queda definida por la punta de la sombra triangular.


Reloj de cuadrante Azimutal con el de cuadrante Horizontal.


Como mencioné al inicio del post, este reloj acimutal tiene la ventaja de permitirnos saber el mes del año e incluso el día y la hora si el tamaño del plano acimutal es lo suficientemente grande para permitir esta resolución.

El problema básico consiste en que la trayectoria recorrida por el Sol de Enero a Julio, es desandado por la misma ruta, lo que impide de buenas a primera determinar el mes del año en cuestión. Una manera de salvar el punto, consiste en dividir el cuadrante en dos partes iguales por su eje sagital, de manera que en una mitad ponemos los meses que van desde Enero a Junio y en la otra mitad el trazado de los meses restantes como puede verse en la imagen siguiente.


Para interpretarlo, al menos debemos saber en que mitad del año estamos tomando como referencia la estación en cuestión o sabiendo que ya pasó uno de los solsticios.

Si empleáramos el cuadrante con el trazado de la figura anterior, para los meses correspondientes de Enero a Julio, lo veríamos reflejado durante las tardes y para el resto del año durante las mañanas.

La imagen siguiente nos muestra que la punta de la sombra cae sobre una de las líneas parabólicas del cuadrante acimutal, en este caso (no identificadas en este prototipo) corresponde al 1ro de Septiembre y con Hora Solar Verdadera de las 9:00 AM.


Debo aclarar, que el reloj solar nos da la Hora Local Verdadera, la cual no se corresponde con la Hora Legal u Oficial.


En el caso mostrado, el reloj de sol indica las 9:00 AM aproximadamente mientras que el reloj mecánico nos da las 8:40 AM. Podemos darnos cuenta rápidamente que hay una diferencia aproximada de 20 minutos entre ambas “horas” para el día en que se tomaron las fotos. Esta diferencia es más marcada en este reloj con respecto a los primeros que se han desarrollado en este Blog por el cambio de Huso Horario decretado por el Gobierno de Venezuela.

En la entrega siguiente (Publicado en Nota Técnica) expondré de forma más explicita este fenómeno para aclarar las dudas que esta diferencia de horas despierta en los observadores, ya que por norma las personas inconscientemente comparan sus relojes mecánicos contra el Solar, achacando la falta de “exactitud” entre las horas leídas como un problema de diseño o de fabricación del reloj de Sol.

Espero que esta breve exposición haya sido lo suficientemente clara para que aquellos que deseen hacer su propio reloj de Sol de cuadrante Acimutal puedan construirlo sin mayores inconvenientes y disfrutar de la fascinación que estos pequeños monumentos al Sol despiertan sobre nuestras conciencias.

domingo, 5 de julio de 2009

domingo, 31 de mayo de 2009

FENÓMENO DE LA MULTIPLICACIÓN DE PRESIÓN EN LOS CILINDROS HIDRÁULICOS DIFERENCIA-LES.

FENÓMENO DE LA MULTIPLICACIÓN DE PRESIÓN EN LOS CILINDROS HIDRÁULICOS DIFERENCIALES.

Un inconveniente cuando se regula el caudal a la salida de un cilindro diferencial.

Hace un tiempo atendimos una falla recurrente que se presentaba en una máquina con accionamiento hidráulico, este equipo, cuya finalidad es la de colocar paquetes de cabillas sobre una balanza, consiste en seis cilindros hidráulicos diferenciales idénticos acoplados mecánicamente en paralelo a unas palancas, las cuales son las encargadas de elevar los paquetes para colocarlos en la balanza. Estos cilindros están conectados a una central hidráulica cuya presión de servicio es 150 Bar (15 MPa). La velocidad de accionamiento de estos cilindros se obtiene por medio de una válvula estranguladora de caudal unidireccional colocada para regular el flujo de aceite que sale de los cilindros, ha esto se le conoce como “regulación a la descarga”. Debido a condiciones de carga el control del caudal se tiene que efectuar en la descarga.

La falla en cuestión es la rotura intempestiva de una de las mangueras lado vástago. Mientras que las mangueras acopladas al lado pistón del cilindro duraban años, las del lado vástago presentaban una vida útil promedio de un poco menos de un año de servicio continuo (24 horas al día). Como toda falla, esta normalmente se presentaba en los momentos menos oportunos del proceso a demás de generar una pérdida sorprendente de aceite hidráulico en escasos segundos. Los derrames de fluido llegaban a alcanzar casi lo 5.000 litros mientras el sistema se disparaba por bajo nivel de aceite y se descargaban los acumuladores hidráulicos de la instalación.

Las mangueras recomendadas por el fabricante correspondían a la norma SAE 100 R2 con diámetro nominal de una pulgada (1”), que a primera vista son las adecuadas para los valores de presión registrados en la central de potencia.

¿Porqué siempre revienta la manguera del lado vástago?, ¿Porqué las del lado pistón duraban si ambas mangueras están instaladas en el mismo cilindro y a la misma central?. Un pequeño análisis de lo que ocurre en un cilindro diferencial con regulación en la descarga nos explica la raíz del problema, al mismo tiempo que nos da la solución deja la intriga de cómo un fabricante de máquinas hidráulicas comete un error de selección propia de un principiante.

Para entender lo que ocurre tenemos que conocer algunos fenómenos hidráulicos presente en los cilindros diferenciales. Los cilindros hidráulicos diferenciales se caracterizan por presentar áreas efectivas diferentes entre el pistón y el área anular del lado vástago.




Esta diferencia de áreas hace que en estos cilindros las fuerzas hidráulicas del lado pistón sean mayores a la del lado vástago, que los caudales consumidos o descargados sean desiguales de un lado con respecto al otro si se mantiene la velocidad de entrada y salida por igual, y por último pueden operar como multiplicadores de presión.

Si imaginamos al cilindro con el pistón en su posición media, lleno de aceite y que la salida lado vástago esté cerrada, al presurizar el lado pistón, en el lado vástago aparece una presión producto de la compresión del fluido confinado en este lado. La fuerza de origen hidráulica que se genera por la presión en el pistón toma el valor producto de la multiplicación de la presión por el área del mismo. Esta fuerza es la que se aplica en el fluido contenido en la cámara del cilindro en el lado vástago, pero el área donde se aplica es la anular que es menor a la del pistón. De acuerdo al concepto de presión, si mantenemos la fuerza pero disminuimos el área sobre la que se aplica, la presión aumenta. Este aumento de presión está relacionado por la diferencia de áreas, denominándose como factor de relación de áreas (R) la razón entre el área del lado pistón entre el área anular del lado vástago.

Debido a la estandarización conforme a la ISO, las relaciones de área comerciales para los cilindros son 1,25:1; 1,3:1;1:6:1; 1,7:1; 1,90:1; 1,96:1; 2:1; 2,04:1; 2,08:1; 2,1:1… No obstante, para los cilindros no comerciales, este factor puede tomar valores muy elevados como 20:1. Para el caso del equipo mencionado arriba, la relación de áreas es 2:1, lo que implica que el área del pistón es el doble del área disponible en el lado vástago.

Teniendo en cuenta este efecto de la multiplicación de presión en los cilindros diferenciales podemos realizar un pequeño análisis de las presiones que se originan a un lado y otro del pistón cuando el caudal de salida es estrangulado para regular la velocidad del cilindro.




La presión necesaria en el lado pistón (P2) para mover la carga es igual a la presión necesaria para vencer la carga sobre el vástago del cilindro más la presión para equilibrar la contra presión (P3) que se genera en la cámara lado vástago del cilindro.


Esta contrapresión es básicamente producto de la restricción que ofrece la válvula estranguladora de caudal al paso del fluido hidráulico a través de ella.


Para el análisis vamos a considerar la figura anterior, en donde la carga es positiva y el cilindro sale.


La fuerza que debe ejercer el cilindro es igual al de la caga pero de signo opuesto.





Por otro lado, las caídas de presión a nivel de las válvulas estranguladoras quedan determinadas por:




ΔP1 es la pérdida de presión por la antiretorno de la válvula estranguladora (valor por lo general muy bajo) y ΔP2 es la caída de presión en la estrangulación. De esta última expresión se tiene:




Y sustituyendo en la ecuación de la fuerza:




Pero




Sustituyendo nos queda:




De aquí:




Despejando P3 de la ecuación general, que es el valor de presión que queremos averiguar, pues es la contrapresión que se genera en el lado vástago del cilindro debido a la regulación del caudal a la descarga, la fórmula queda:




Observando la ecuación podemos deducir que el valor de la contrapresión es dependiente de la carga sobre el cilindro, de manera que si la carga aumenta, la contrapresión disminuye. Esto tiene sentido ya que la presión en el lado pistón del cilindro se estaría empleando para vencer a la carga, es decir aprovechándose para realizar el trabajo, si la carga llega a consumir todo el valor de la presión en el lado pistón, entonces la contrapresión en el lado vástago seria cero, lo que implica que no hay movimiento, sino una condición totalmente estática.


Aplicando esta misma lógica pero disminuyendo el valor de la carga (Fc) sobre el cilindro deducimos que la contrapresión aumenta, alcanzando su máximo valor para el caso en que el cilindro saliera sin carga.


Este máximo valor es justamente el valor de la presión del pistón por el factor de áreas del cilindro y como podemos constatar, la presión se multiplica en ese factor.


De hecho, volviendo a la falla introductoria, las presiones en la recámara lado vástago de los cilindros alcanzaban valores muy cercanos a los 300 Bar (30 MPa), presión superior en un factor de 2 a la máxima permitida por la norma para las mangueras SAE 100 R 2, es decir fuera del campo de seguridad admitido por la norma que contempla como factor de seguridad 4 como mínimo.


Aplicando el mismo razonamiento anterior pero para hallar el valor de la presión en el lado pistón cuando el cilindro se retrae, llegamos a la siguiente expresión:




En el caso del retroceso del cilindro, lo que ocurre es una ¡desmultiplicación de presión!.


Esta es la causa del porqué solamente se reventaban las mangueras del lado vástago. La solución al problema fue simplemente emplear para el lado vástago mangueras iguales o superiores a la SAE 100 R 11 y eso es precisamente lo que se hizo y el problema desapareció.


Este pequeño análisis, no es exacto, ya que se obviaron algunas condiciones reales como el rendimiento del cilindro, elasticidad y carga muerta sobre el cilindro, no obstante tiene la suficiente validez para demostrar la falla ya que los valores registrados en el equipo, con los manómetros industriales usuales son prácticamente los mismos que los calculados.

sábado, 9 de mayo de 2009

EL CALEIDOSCOPIO.

EL CALEIDOSCOPIO.

Un juguete que me llamó poderosamente la atención fue el caleidoscopio. Este pequeño adminiculo óptico produjo un efecto sorprendente sobre mi imaginación, pase muchas horas observando como aparecían y cambiaban las figuras que en el se producían.

Fue tanta la curiosidad que despertó en mí, que terminé desarmándolo para tener en mis manos aquellas hermosas imágenes. Sufrí una decepción al comprobar que dichas figuras no existían y a cambio lo que tenía en la mano eran unos cuantos recortes irregulares de pedacitos de plástico de colores, una pequeña lámina de hojalata y un tubo con unos espejos.

40 años después el caleidoscopio sigue ejerciendo sobre mí la misma fascinación que me despertó en aquella oportunidad. Rememorando aquel recuerdo lejano he querido reproducir el juguete para deleite personal y el de mis hijas. Los materiales necesarios para su elaboración son fáciles de encontrar.

Materiales:

Tubo de plástico para el drenaje de lavamanos, con diámetro interno de 1 ½” x 20 cm de longitud.

Tapa transparente de una caja porta CD.

Un CD.

Tres tiras de espejos de 12 x 2,5 cm.

Cuentas (canutillos, lentejuelas, swarovski) para fabricar collares de varios tamaños y colores.

Para la fabricación del caleidoscopio, lo primero que debemos hacer es trazar sobre la tapa transparente del porta CD los diámetros de las tapas para contener el material de mercería (las cuentas para collares), para luego recortar estos discos como lo muestra la imagen. El corte lo realicé con un cuchillo lo suficientemente caliente para derretir el plástico.

La imagen siguiente nos muestra estos discos.

Como los discos quedan con sobre medida al ser calcados sobre el acrílico transparente, los mismos deben de rebajarse y redondearse hasta alcanzar el diámetro adecuado para que entren ajustados en los extremos del tubo. Esto se realiza con papel de lija.

El disco de menor diámetro lo esmerilamos, este disco esmerilado hace la función de difusor para que en el caleidoscopio no aparezcan las imágenes del exterior cuando estemos mirando dentro de él.

El tubo plástico lo cortamos en dos partes como lo muestra la imagen. La longitud del tubo más largo (el de un solo diámetro), es un poquito mayor a la longitud de los espejos.

Retiramos las rebabas producto del corte y colocamos dentro del extremo que posee la parte más ensanchada el disco transparente de mayor diámetro.

Introducimos en este tubo ( que le colocamos el disco de plástico) las cuentas y canutillos.

Realizado esto, colocamos el disco esmerilado como tapa, lo más cerca posible del otro disco sin que tranque a los canutillos. La cantidad exacta de canutillos y lentejuelas nos los dará la experiencia que nos permita obtener las fantásticas imágenes que reproduce el caleidoscopio.

Los tres espejos los colocamos formando un triangulo de manera que la parte reflectante quede hacia adentro y los unimos con silicón u otro pegamento.

Este prisma de espejos lo introducimos dentro del tubo largo.

Colocado los espejos, insertamos el segmento de tubo que contiene a los canutillos.

Al CD, le cortamos el centro y lo rebajamos para usarlo como tapa, por ahí miraremos dentro del caleidoscopio.

Con esto terminamos nuestro caleidoscopio.

Con este pequeño caleidoscopio podemos pasar horas disfrutando de las imágenes fantásticas que en él aparecen.

Podemos hacer muchas pruebas con el caleidoscopio para obtener muchos resultados diferentes, por ejemplo haciéndolo más largo y colocando un tabique separador en el compartimento de los canutillos, obtenemos otros efectos no menos fantásticos.

La cantidad y tamaño de los elementos plásticos de colores que harán el efecto óptico también alteran el resultado, de manera que para lograr buenos efectos tenemos que hacer varias pruebas y tener la paciencia suficiente para ello, pero el placer que se consigue una vez puesto a punto nuestro juguete es indescriptible……

NOTA aclaratoria; las imágenes son nítidas solamente en el centro del campo de visión, que sería el centro del triangulo formado por los espejos. Esta distorsión o difuminación de las imágenes reflejadas se debe al empleo de espejos “normales”, en donde la capa reflectante (lo plateado) está en el fondo del vidrio y no en la parte superior, con lo que los reflejos tienen que atravesar al vidrio, en donde a su vez se producen reflexiones adicionales. Como resultado observamos esa turbidez de las imágenes cada vez más pronunciada en la medida que nuestro ángulo de visión se aleja del centro. Este problema se corrige si utilizamos espejos con la capa reflectante sobre el vidrio o el sustrato del espejo.